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Cabeceros de tela

Los cabeceros de tela son una opción genial y muy decorativa para nuestro espacio de descanso. Nos permiten elegir el material de la tela que más se adapte a lo que necesitamos. Con estos conseguimos una forma de conseguir un toque especial y único a nuestra casa.

Dentro de los tapizados en tela podemos encontrar muchos estilos: de diseño, clásicos, modernos, originales que se amoldaran a lo que buscas. Están teniendo mucho éxito

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Cabeceros de tela baratos 

Existen cabeceros de tela hechos a medida para conseguir un diseño personalizado y único. Es una buena decisión si tienes en mente uno de estos cabeceros y no lo encuentras en el mercado.

A la hora de elegirlos tenemos que tenemos que fijarnos en las medidas que necesitamos. Para ello, observaremos las medidas del colchón, del somier de la cama o del canapé y le sumaremos 5 cm más por cada lado. Esto es recomendable para que nos de la sensación de mayor amplitud y porque en los meses de invierno, cuando pongamos las mantas y nórdicos no se salgan visualmente del cabecero.

Variedad de cabeceros de tela originales

Dentro de los tapizados en tela podemos encontrarnos cabeceros acolchados o no acolchados. Los primeros nos garantizaran mayor confort a la hora de usar la cama para funciones más allá del descanso tales como ver la TV, leer un libro o usar el ordenador. Además de estos tipos los tapizados pueden estar realizados en piel natural o en pieles sintéticas. Estas últimas son más resistentes y necesitan menos cuidados para su mantenimiento.

Estos cabeceros están realizados con las mejores telas del mercado aportando un estilo diferente y original a tu estancia.

Durante el proceso, se cuida el detalle al máximo; garantizando un producto final de calidad. Además, tienen muchas ventajas ya que te proporcionan comodidad, te aíslan del frío y son más higiénicos ya que separan la pared de la suciedad.

¿Qué cuidados necesitan los cabeceros de tela?

Por norma general, un cabecero de tela necesita un mantenimiento periódico para conservar su aspecto. Según la tela, se la puede pasar el aspirador con potencia media o cepillar con suavidad. Si la tela recibe una mancha debe actuarse con rapidez para evitar que la absorción de la mancha sea profunda.

Tras la eliminación de restos de polvo o similares mediante el aspirador, la limpieza se completa con un trapo o toallita humedecida (no empapada). Si la tela tiene una mancha rebelde, sólo hay que añadir al agua una pequeña cantidad de jabón neutro y frotar con cuidado sobre la mancha con movimientos circulares. Es importante no empapar la tela de agua, porque el jabón dejaría su propia mancha.

También existen productos específicos para la limpieza de tela en seco. Y, si las características de la tela permiten la limpieza con vapor, puede añadirse al agua del aparato generador de vapor un chorro de limpiador especial.

926 84 08 58 (L-D de 8.30 a 23h)